jueves, 1 de octubre de 2015

Amor verdadero

[En el parque]

-Juliana, sabes que todo no puede acabar así, que mis días solo son claros si tu presencia los ilumina, que mis noches no poseen más estrellas que tu mirada ni más oscuridad que el misterio de tu corazón. Sabes también que vivo de tu respiración y que mi corazón no late si no te acercas con una caricia para decirme cuánto me amas y yo responderte que el infinito no es más que un agregado al valor de mi amor por ti. Amor mío, esto no puede terminar así. Yo te amo, compréndelo.
-Poesía barata.
-¡Amor! Y qué será de nuestros recuerdos de estos años juntos, de nuestros proyectos, de nuestros...
-Tus proyectos, tus ideas, tus recuerdos. Ya no son nuestros.
-¡Juliana! ¡Amor! -con lágrimas incesantes- Sabes que sin ti no vivo.
-Lo sé, Román, por eso te ayudaré.
(Un disparo se siente en el ruido silencioso de esa noche)

[En el mismo parque, dos bancas más allá]

-Juliana ¿Ya acabaste?
-Sí amor, lo hice -con extrema ternura-.
-Ahora nuestro amor será para siempre.
-Siempre es poco, María; siempre es poco.
(De la mano, alegres se alejaron, cantando aquella canción del bar que las había enamorado).

No hay comentarios: