sábado, 30 de junio de 2012

Una gélida piedra

Las palabras simplemente fluían, no había sentimientos en ellas, sino sólo la esencia de escribir por escribir. Su corazón se había vuelto de piedra, y su mente navegaba en la magia de lo inexistente. Alguna vez hubo recuerdos, claro que sí, los hubo, pero qué más daba, si la llama de la esperanza que en algún momento se dejó sentir en su mirada, ya no estaba, ya no existía. Ella se disolvía en el tiempo y el espacio; Él, simplemente, ya se había disuelto en el gélido momento de no sentir.

1 comentario:

Jaime Antonio dijo...

Danilo!

hace mucho que no subes nada
espero que todo ande bien por allá en el norte. Se te echa de menos amigo acá en Valpo. Trataré de colarme a la ceremonia el 12 de octubre xd si es que no tengo pega ese día u.u