sábado, 26 de diciembre de 2015

Extrañarte

Extrañarte no es algo tan loco cuando tu fotografía me asecha mofándose porque en ella estás inmortalizada y tangible. Imaginar nuevamente tu idea retratada es un gusto maravillosamente doloroso, donde solo con estoicismo puedo soportar el no estar a tu lado para poder contemplarte... contemplar tu mirada perdida y brillante, sincera y amorosa, profunda y cautivante, inocente y deseosa de un abrazo mío.
Y es que la idea que tengo de ti no es un ideal, es una realidad. Una realidad que me vuelve pleno, que me enseña a creer en mí, que me vuelve romántico y vulnerable; tierno, blando y cariñoso.
¿Por qué nadie antes me abrazó como tú? ¿Dónde estuviste toda mi vida? ¿Dónde? Dime dónde estuvieron tus brazos, tus miradas, tus palabras, tu dulzura... dime dónde se escondían los ingredientes de mi felicidad. Dime dónde. Aunque mejor dime cómo, cómo puedo hacer para no caer en el delirio cada vez que te vuelva a extrañar.
No hay remedio, viviré en un delirio abismante, eterno, vitalicio, sempiterno.

martes, 17 de noviembre de 2015

Aequilibrium

Había llegado cansado, se echó en su sofá de blanda textura y, mientras bebía una cerveza, descubrió su vida en equilibrio. Ya no quedaba odio, pero tampoco amor.

jueves, 8 de octubre de 2015

WhatsApp

Despertó esa mañana, revisó su teléfono. Ahí estaba, el wssp de 'buenos días'. Se verían como siempre en la parada de autobús para irse juntos a la universidad. Allí se vieron. La noche anterior habían hecho planes, querían verse, compartir, conversar, reírse un poco de aquel profesor de economía que tenía una ceja más arriba que la otra y una nariz que les causaba especial diversión. Se reían tanto con sus wssp, que a veces rayaban en lo absurdo y ridículo.
Se fueron compartiendo asientos, ella lo miró, él estaba hablando con un compañero de otra clase sobre lo injusta que había sido una profesora con ellos en una exposición oral. Llegaron a la facultad, tomaron distintas clases, economía les tocaba al día siguiente. Pasaron el día, cada uno en sus propias aulas aprendiendo.
Era la última clase, estaban a punto de salir. A ella le vibra su celular. Un wssp de él: "Vámonos juntos, hay tanto de qué hablar". Ella se entusiasmó, al fin conversarían, al fin se lo diría.
Una tormentosa lluvia cayó de pronto. Se vieron donde siempre, tomaron el autobús de las ocho y diez; se sentaron juntos nuevamente.
-¿Qué tal tu día?
-Muy agotador -respondió él.
-Sí, el mío también, pero que bueno que terminó ¿cierto?
-(vibración de celular) Disculpa, tengo un informe que entregar la semana que viene. Espérame.
-Bueno -la chica sonrió.
El bus llegó a destino, el muchacho se bajaba tres cuadras antes que ella.
-Me tengo que bajar, hablamos. Cuídate.
-Sí, hablamos -respondió ella.
Él se bajó y empezó a caminar a casa.
-¡Es cierto! No le pregunté si nos veríamos mañana en la parada -su celular vibró. 
Lo iba a sacar, pero un estruendo tremendo lo asustó. No, no podía creerlo. El bus había resbalado en el pavimento, fue un accidente fatal. Corrió al lugar. Habían muchos heridos. Ella estaba allí, torcida, ensangrentada y sin vida.
La policía y la ambulancia llegaron. Entre gritos y forcejeos lograron separarlo del cuerpo gélido e inerte. 
Se tomaba la cabeza, lloraba angustiosamente. No la vería más. Tomó su celular para avisar en su casa de lo ocurrido. Tenía un wssp, era de ella.
"Hoy quería decirte que me estoy enamorando de ti" (Un emoji sonrojado y un corazón sellaban aquella declaración)
No pudo hacer nada más que dejarle el 'visto', no por ignorarla. Aunque le respondiera aquel wssp, ella nunca lo vería.

jueves, 1 de octubre de 2015

Amor verdadero

[En el parque]

-Juliana, sabes que todo no puede acabar así, que mis días solo son claros si tu presencia los ilumina, que mis noches no poseen más estrellas que tu mirada ni más oscuridad que el misterio de tu corazón. Sabes también que vivo de tu respiración y que mi corazón no late si no te acercas con una caricia para decirme cuánto me amas y yo responderte que el infinito no es más que un agregado al valor de mi amor por ti. Amor mío, esto no puede terminar así. Yo te amo, compréndelo.
-Poesía barata.
-¡Amor! Y qué será de nuestros recuerdos de estos años juntos, de nuestros proyectos, de nuestros...
-Tus proyectos, tus ideas, tus recuerdos. Ya no son nuestros.
-¡Juliana! ¡Amor! -con lágrimas incesantes- Sabes que sin ti no vivo.
-Lo sé, Román, por eso te ayudaré.
(Un disparo se siente en el ruido silencioso de esa noche)

[En el mismo parque, dos bancas más allá]

-Juliana ¿Ya acabaste?
-Sí amor, lo hice -con extrema ternura-.
-Ahora nuestro amor será para siempre.
-Siempre es poco, María; siempre es poco.
(De la mano, alegres se alejaron, cantando aquella canción del bar que las había enamorado).

martes, 25 de agosto de 2015

Noche lluviosa

Era una noche lluviosa. El asfalto de la calle relucía y sacaba chispas de agua que brillaban a contraluz. La vereda, tímidamente iluminada por unos viejos faroles, era el sendero continuo de aquel andante. Su aspecto, nada de misterioso, un transeúnte cualquiera, pero que caminaba lento, solitario y triste por la avenida principal de aquel pueblito. Quizá, más que solitario; quizá, más que triste; quizá, más que lento; quizá, vacío e invisible. Vacío, porque su amada lo había abandonado; invisible, porque solo él se podía ver. Su muerte había sido tan repentina, que aún vagaba por las calles del pueblito buscándola. Aún, después de más de un siglo.

domingo, 16 de agosto de 2015

Perdi2

Entonces, ese día me hallé perdido. Me perdí entre las sombras más ocultas de mi propia oscuridad, en lo recóndito de los recuerdos casi olvidados; de los dolores casi cicatrizados, de sus abrazos casi congelados. Me vi envuelto en la nebulosa de tu recuerdo, de tu mirada... pero ya no, ya no queda nada. De pronto al final de aquel túnel vertiginoso, pero transitable; nostálgico, pero deplorable... oí tu voz lejana, que desde un profundo lago inagotable de agua salada me hacía entender que también estabas perdida, pero había una leve, muy leve diferencia. Por mi parte, con el dolor construí un camino de retorno que ya había aprendido a seguir incluso con el corazón abierto y la mente cerrada. Tú, por el contrario habías sellado toda salida con tu soberbia y tu tan bullada sabiduría. Ya ni con tu pecho cerrado y con la mente abierta, lograbas salir del laberinto de emociones que día a día te llevaba navegando en círculo por el Aqueronte del corazón.

sábado, 8 de agosto de 2015

El beso


Era una tarde anaranjada, en que la brisa del atardecer se llevaba los recuerdos del sufrimiento, los recuerdos de las desdichas, aquellas poesías melancólicas y sufridas; una tarde en que el universo entero se hacía cómplice del amor. Él la miró con ternura, con unos ojos enteramente perdidos, tremendamente carismáticos. Ella en tanto,  miraba el reflejo de su sentir en aquellos ojos cafés que perdidamente se entregaban a la situación. El silencio se hacía partícipe no mudo de lo que se vivía. Las hojas secas volaban al son del amor, de los sentimientos, haciendo burla de la soledad que parecía extinguirse. Una mano suave recorrió la faz del muchacho, en tanto que los brazos de él tomaban con gran respeto, pasión y extrema ternura, la cintura de aquella niña que había robado sueños y noches. El sol se escondía para darle paso a estrellas que querían mirar con curiosidad aquel instante manifiesto de Dios. De pronto, las miradas parecieron coincidir y las pupilas hicieron un ciego guiño que el corazón percibió cual si fuesen fuegos artificiales. Los latidos se unieron al son de la rapidez y de los nervios. Las mariposas entraron en los abdómenes de la pareja, dejando caer una lágrima feliz al verde pasto que sostenía aquel momento. Tras estas señales, se acercaron milímetro a milímetro, dejándose encantar con cada espacio del tiempo. Suave y sutilmente, rozaron sus labios y sintieron como si el mundo y sus riquezas no valieran nada, como si notas musicales adornaran su entorno. La suave melodía de los árboles hacía del momento algo jamás vivido. Entonces se besaron, lentamente, con pasión, con ternura, en fin, con infinito amor.
¡Sofía!, ¡Sofía! ¡Llegarás tarde al colegio! La joven se puso de pie, se miró al espejo y lloró, pues sabía que su vida continuaba siendo sinónimo de poesías y sueños.

Oportunidad

Tantas veces pasó por mi vera el amor,
tantas veces sentí por su causa el dolor,
tantas veces enloquecí por su olor,
tantas veces morí en vida sin temor.

Amor, te dejé pasar,
amor, quiere volver a amar,
amor, sin desesperación ni dolor,
amor, dibujándote a todo color.

En las mareas de mi vida redescubro el sentido de vivir;
en los altos la felicidad que me ahoga,
en los bajos la tristeza que me fortalece.
Lléname amor a su tiempo,
que aunque la soledad ciegue mis ojos,
mi corazón vea el rayo de luz angelical,
que me anuncie que es tiempo de volver a amar.

Ironía

Amigos, hermanos y fraternos,
tomemos nuestras copas y brindemos,
por este (bellum) desastre eterno.
Un salud por los grandes,
por quienes juegan con armas,
matando pequeños y
quitándoles sus almas.
Un brindis por la política,
por su bendita corrupción,
que nos llena de pobreza, 
de injusticia y absoluta decepción.
Aplaudamos a los asesinos,
a los malditos Pseudo dioses,
que cortan nuestros destinos,
nuestras vidas y nuestras voces.
El mejor vino para los violadores,
por los corruptos de inocencia,
que desvirginan santos y santas,
sin que remuerdan sus conciencias.
Un chin-chín por la drogadicción
y por la utopía malhecha,
de que la solución es solo la prisión.
Un festín por nuestro mundo
y por nuestra preocupación,
porque gracias a nuestra vida sana,
lo llevamos directo a la destrucción.
¡Hagamos amigos una fiesta!
Con bombos platillos y orquesta.
con la mejor selección de vinos,
de la sangre más pura,
de tiernos e inocentes niños.
la carne debe ser la mejor,
con el sucio dinero de la política,
compraremos la más cara de la región.
Los niños y mujeres violadas,
de la orquesta se encargarán,
de animar con gemidos, gritos y llantos,
la tristeza, la vergüenza y la soledad.
La fiesta (y con esto concluyo)
será en el lugar más desierto del mundo,
para ambientar lo que nuestra responsabilidad
le ofrece al planeta en el futuro.